Y eso sin contar los electrodomésticos, que son de los aparatos que más consumen, como el frigorífico con un gasto medio entre 21 y 78 euros al año o la vitrocerámica, entre 52 y 108 euros anuales. Unas cifras bastante altas que puedes reducir con unas sencillas reformas en la cocina que harán que, con el tiempo, notes una gran diferencia en tus facturas. ¿Quieres saber cómo hacerlo? ¡No dejes de leer los consejos!
Cambia la distribución de tu cocina
Normalmente las acciones más importantes de una cocina suelen dividirse en preparación y cocción de los alimentos, almacenaje de la comida y limpieza. Es decir, en tres zonas: los fogones, la nevera y el fregadero y lavavajillas. En base a estas necesidades, ¿cómo distribuir la cocina para que sea práctica y eficiente?
Redistribución triangular:
Con una distribución en forma de triángulo conseguirás que el movimiento entre estas tres zonas sea lo más ágil y rápido posible. Así evitarás, por ejemplo, que dejes la vitrocerámica a una temperatura excesiva mientras vas a guardar alimentos al frigorífico.
Redistribución de los electrodomésticos:
La distribución de los electrodomésticos también influye en su consumo. Así, el frigorífico y congelador deben estar alejados de las emisiones de calor de la vitrocerámica o los hornos porque al recibir una fuente externa de calor, gasta más energía para enfriar.
Igualmente, la iluminación exterior también puede afectar al rendimiento de tus electrodomésticos, especialmente si tu cocina da al exterior y recibe la luz del sol. Intenta redistribuir y colocar tus aparatos de frío para que la luz del sol no impacte directamente en ellos.
Da un nuevo color a tu cocina
Como sabrás, los colores oscuros atraen el calor, mientras que los claros lo rechazan. Así que en tu reforma de la cocina debes apostar por pintar las paredes de colores claros, así como instalar encimeras y cajoneras de esos mismos colores.
De esta forma, no solo evitarás que el calor exterior se quede en tu cocina, sino que aumentarás la luminosidad. Los grises claros, rosas, cremas o blancos son colores perfectos.
Apuesta por electrodomésticos de bajo consumo
Como ya has podido leer, el consumo de tus electrodomésticos es elevado, mucho más si son antiguos, por lo que si estás planeando hacer una reforma íntegra de la cocina, no está de más cambiar los electrodomésticos por modelos de bajo consumo.
Ojo también con la vitrocerámica, muy distintas a las placas de inducción, aunque muchas veces creamos que es lo mismo. Las placas de inducción son mucho más eficientes porque no provocan calor residual y consumen un 20% menos de electricidad.
Mejora la eficiencia energética de tu cocina
Es normal que al oír hablar de reformas en la cocina pienses en electrodomésticos nuevos o en dar una mano de pintura, pero es importante que no te quedes ahí porque gran parte del ahorro dependerá del aislamiento de tu cocina. Busca mejorar la eficiencia energética de tu cocina, reduciendo además en tus facturas.
Si inviertes en materiales aislantes, ya sea en paredes o ventanas, harás que la temperatura interior se mantenga estable y evitarás que se produzcan fugas de temperatura. Por ejemplo, una de las reformas más útiles es la instalación de ventanas de doble o triple acristalamiento o añadir materiales aislantes a las paredes, como la lana de roca.
Ahora ya sabes todo lo necesario para hacer reforma en la cocina y conseguir que sea más práctica y sostenible, a la vez que beneficiosa para el medio ambiente y tu bolsillo. ¡A largo plazo, lo agradecerás! ¿A qué estás esperando para empezar?